El ancla de la paternidad consciente: la lección que cambió mi vida tras un llanto en el ascensor
Sobre este episodio
Un día mi hija rompió a llorar en el ascensor: “Es que no me has dicho que te alegras de verme” . Ese instante me reveló que no quería repetir el modelo de padre ausente que yo mismo había vivido. Desde entonces, decidí convertirme en un ancla para mis hijos: estar, mirarles a los ojos y demostrar que lo importante no es el dinero, sino la presencia. 👉 Conoce más en www.nachocaballero.com