Ahí, cuando no había nada, estaba Dios 🔥❤️🙌🏻 Epi. #64
Sobre este episodio
Hay momentos en la vida donde Dios nos lleva al desierto. No para castigarnos, sino para tratarnos, ordenarnos por dentro y volvernos a lo esencial. En este episodio hablamos de algo que a nadie le gusta, pero que todos necesitamos: asumir nuestras responsabilidades, dejar de huir, y permitir que Dios nos ame y nos forme en medio del desierto. El desierto no es ausencia de Dios. Es el lugar donde se cae el orgullo, se rompe la autosuficiencia y empieza a formarse el carácter de Cristo en nosotros. Allí aprendemos que: • no todo se resuelve rápido • no todo se entiende al instante • pero si tenemos a Cristo, lo tenemos todo