El que mucho promete, rara vez cumple su palabra - Mateo 5:33-37
Sobre este episodio
Jesús inicia su discurso compilando el tercer mandamiento y otras leyes para hablar de toda clase de juramentos. Cuando juramos y/o prometemos algo, se torna en un aspecto espiritual, es decir, se involucra a Dios. El Evangelio nos anima a cumplir nuestra palabra, pues es una manera de reflejar a Dios. Dios siempre ha cumplido con lo que promete. ~Esaú Guerrero