La ofrenda de cereal: ofreciendo a Dios lo mejor de nuestro trabajo
Sobre este episodio
Nuestro trabajo, lo que producimos, le importa a Dios. En Cristo, y a través del Espíritu Santo, es transformado en una ofrenda santa que agrada a Dios. Levítico 2:1-3 ~Atanasio Segovia