Hostiles con Dios
Sobre este episodio
Todos éramos hostiles con Dios antes de ser salvos. Que cualquiera de nosotros lo ame ahora es evidencia de que la muerte de Cristo conquistó corazones que jamás se habrían rendido solos.
Todos éramos hostiles con Dios antes de ser salvos. Que cualquiera de nosotros lo ame ahora es evidencia de que la muerte de Cristo conquistó corazones que jamás se habrían rendido solos.