Modelos para combatir el desánimo
Sobre este episodio
Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios permanece como la fortaleza de nuestro corazón y nuestra porción para siempre.
Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios permanece como la fortaleza de nuestro corazón y nuestra porción para siempre.