Dios no está triste
Sobre este episodio
Dios nunca está frustrado ni desanimado: Sus propósitos no pueden ser frustrados. Por eso corremos hacia Él, no de puntillas para no molestarlo, sino con sed de disfrutar Su compañía y favor.
Dios nunca está frustrado ni desanimado: Sus propósitos no pueden ser frustrados. Por eso corremos hacia Él, no de puntillas para no molestarlo, sino con sed de disfrutar Su compañía y favor.