Jugando a engañar a Dios
Sobre este episodio
Tal vez nadie te confrontó, tal vez nadie lo notó… pero Dios sí. No juegues a engañar a Dios, porque el único que pierde… eres tú.
Tal vez nadie te confrontó, tal vez nadie lo notó… pero Dios sí. No juegues a engañar a Dios, porque el único que pierde… eres tú.