Jesús, ausente y presente: el misterio de la fe (Juan 9)
Sobre este episodio
En el cuarto domingo de Cuaresma —el domingo de Laetare — la liturgia nos propone el relato del ciego de nacimiento (Jn 9), uno de los textos más densos y simbólicos del Evangelio de Juan. La escena desarrolla uno de los grandes símbolos bíblicos: la luz . Cuando la luz aparece, revela la verdad de las personas: unos avanzan hacia ella y otros prefieren permanecer en la oscuridad. Por eso este capítulo puede entenderse como un verdadero “juicio por la luz” . A lo largo del relato seguimos también el camino interior del antiguo ciego , que poco a poco va descubriendo quién es Jesús. Primero habla de “ese hombre que se llama Jesús”, luego lo reconoce como profeta y finalmente llega a la confesión plena: “Creo, Señor” . Este crecimiento de la fe convierte al ciego en una figura del discípulo , alguien que no repite fórmulas aprendidas sino que habla desde su propia experiencia con el Señor. El evangelio nos recuerda así algo esencial para la vida cristiana: la fe comienza siempre en un encuentro con Jesús . Solo a partir de ese encuentro tienen sentido las fórmulas, la doctrina y la vida de la Iglesia. Recuerda que este canal no monetiza ni tiene publicidad, los que deseen colaborar económicamente pueden hacerlo a través de este link: https://www.eltestigofiel.org/donar