La muerte de la Cazoleta - Romance
Sobre este episodio
Romance de "La Cazoleta", escrito por Gregorio Olivan. Grabación realizada el 01 de mayo de 2018 con motivo del acto organizado por la Asociación Vecinal del Barrio de San José, por el cambio de denominación de la calle "Diez de agosto" por el de "Desideria Giménez Moner (La Cazoleta)", joven comunista que con 16 años encabezaba la manifestación del 1 de mayo de 1936 en Jaca y que, pocas semanas después, morirá fusilada por falangistas sublevados contra la Segunda República por el simple hecho de haber portado una bandera roja. MUERTE DE LA “CAZOLETA” I Es un caracol de mar la calle Mayor de Jaca. Avanza el rumor lejano de toda marea humana. Caras de piedra del pueblo en paz de la montaña cara a un resplandor que nace tras las cimas lejanas. Avanza el pueblo… ¡hacia el sol! a cogerlo en sus manazas y fijarlo para siempre En un dorado mañana. Es una orden de silencio el siseo de alpargata y los conejos burgueses avivan ojos de alarma. Adoptan gestos chulones los de la sota de espadas; los más viejos refunfuñan en el pozo de sus almas y los mozos, más flamencos, se plantan en la calzada. Pero la corriente sigue lenta, obstinada, compacta… Se sobrecogen los curas en lo hondo de sus sotanas, caparazón donde esconden la cabeza atortugada. Pero hay consignas ocultas, telégrafos de miradas, teorías de silencios, presagios, inquietud trágica. Más la procesión civil parece no saber nada y sigue el ritmo arrastrado de sus suelas de alpargata. Delante de todos ellos una mocita barbiana que apodan “La Cazoleta”, flor de desgarro y de gracia, arrastra, briosamente, una bandera encarnada. Fiesta en mayo proletario. Flor de rebeldía. ¡Jaca! II Cuatro falangistas fueron a arrancarla de la cama. Saltó desnudo el “guayabo” del cobijo de las sábanas. Diez y seis años calientes derritieron la mañana. Gloria de Virgen que surge en medio de la emboscada. ¡Virgen del amor de cabrón! ¡diosa de verde esmeralda! ¡los falangistas te llevan a su festín de carnaza! Que fatídicos los pasos del piquete. Todo calla. Niebla densa. Gris oscuro ¡el luto de la montaña! Avanza “La Cazoleta” con ritmo de moza brava. Grito chillón del kimono rasga la niebla de plata. Avanza “La Cazoleta” -un nuevo mundo que avanza- y los verdugos, sombríos, tiemblan, callan, se embarazan. Avanza “La Cazoleta” hacia las cimas lejanas. Débilmente nace un sol desnudo tras la montaña. Avanza “La Cazoleta” ¡Tiembla el fascismo canalla! III -Aguardad-, gritó el “guayabo” y vacilaron las armas. Los labios pintó de “rouge” y echó por tierra la bata con un gesto de coqueta Venus que se lanza al agua. Se embriagaron los verdugos de belleza sobrehumana; llenó de besos helados su cuerpo la madrugada y la mocita, desnuda, fue nueva Virgen sin mácula. El oficial se repuso tras una pausa muy larga y grito: “¡Fuego!” al piquete que disparo con desgana. Sobre el amor de la tierra cayo la niña de espaldas. En el seno le quedo el insulto de una bala. IV “Cazoleta”, “Cazoleta”, de sangre y barro manchada, Siempre -Virgen, Siempre -Virgen; blanca, blanca, blanca, blanca….! el oficial que te dio en la sien el tiro de gracia tiene espinas en la sangre y clavos en la mirada. su mujer parirá engendros de liendre y de zangarriana, que no puede parir hombres la hembra de una alimaña. Lágrimas de sangre y hiel llorará la triste Jaca y serán tu mausoleo ¡los montes de su montaña!