¿Tengo lo que se necesita? Parte 2 - la máscara que usamos para que nadie vea la respuesta
Sobre este episodio
En el episodio pasado hablamos de una pregunta que muchos cargamos: ¿tengo lo que se necesita? Hoy vemos qué hacemos para que nadie vea la respuesta. Carl Jung, el psiquiatra suizo, le llamó «persona» a la máscara: viene de la máscara del actor en el teatro antiguo. Es el personaje que mostramos para que el mundo nos acepte: el fuerte, el que siempre sabe, el chistoso, el exitoso, hasta el más religioso. La máscara no es mala; la necesitamos para trabajar y para funcionar. El problema empieza cuando nos creemos el personaje, como el actor que sigue en el papel cuando ya se apagaron las luces. Debajo está lo que Jung llamó la sombra: todo lo que escondimos para que nos aceptaran no desaparece, se va al sótano. Como una pelota que hundes en el agua: mientras más fuerte la empujas, con más fuerza sale. Te cuento cómo me salió a mí: un bloqueo frente a una tutora de cálculo, irritaciones, explosiones que no entendía, y un juramento que me hice con la báscula. La herida es lo que pasó. La máscara es lo que construimos encima para que no nos vuelva a pasar. Te dejo dos preguntas para la semana: ¿qué tipo de hombre me cae mal? Y ¿qué parte de mí escondí para no parecerme a ese? El trabajo no es destruir la máscara. Es saber que la tienes puesta y poder elegir cuándo usarla. Un hombre completo no es uno perfecto: es uno que no tiene nada que esconder de sí mismo. Segundo episodio de la serie «Masculinidad sana». Episodio 1: ¿Tengo lo que se necesita? https://youtu.be/77CWI__N7iQ Soy Shender Ramos, ingeniero. No enseño desde arriba: comparto lo que voy aprendiendo.