Ni Plaga Tocara Tu Morada
Sobre este episodio
La protección de Dios está condicionada por la obediencia. Él nos cubre con la sangre de Cristo, un escudo infranqueable para los ataques del maligno. ¿Crees en esta promesa?
La protección de Dios está condicionada por la obediencia. Él nos cubre con la sangre de Cristo, un escudo infranqueable para los ataques del maligno. ¿Crees en esta promesa?