No Es Nuestra La Guerra Sino De Dios
Sobre este episodio
Dios no nos ha dejado desamparados frente a las batallas espirituales cotidianas. Citando Isaías 41:10-14 e Isaías 42:13 , el Señor nos asegura que Él sale como gigante a pelear por nosotros. Para activar esa victoria no basta con orar; es crucial evitar la queja y desatar la alabanza continua como respuesta de fe, tal como lo hizo Josafat, permitiendo que Dios transforme nuestras crisis en abundancia y bendición.