En El Eden No Había Carencia De Nada
Sobre este episodio
Dios creó al hombre para habitar el Edén ( Génesis 2:8 ) en plena abundancia, comunión y dominio, sin carencias ni aflicción. Aunque la rebelión trajo enfermedad y pobreza, Jesús vino a restaurar lo perdido ( Juan 10:10 ). Al arrepentirnos y creer, recuperamos nuestra posición de hijos para disfrutar nuevamente de la vida abundante.