SEM_E311_El fruto no miente
Sobre este episodio
Jesús enseñó que los árboles se conocen por sus frutos, y con esta sencilla comparación nos mostró que nuestras acciones revelan lo que hay en nuestro corazón. La verdadera fe no se demuestra solamente con palabras, apariencia o conocimiento de la Biblia, sino también en nuestras decisiones, actitudes y en la manera en que tratamos a los demás. Jesús nos invita a mirar nuestro propio fruto y preguntarnos qué está revelando nuestra vida.