Los errores al empezar una novela
Sobre este episodio
Escribir una novela es como encender una lámpara en medio de la niebla. Crees ver el camino, pero apenas distingues unos pasos adelante. Cada palabra ilumina un poco… y, al mismo tiempo, revela nuevas sombras. A veces la historia avanza sola, ligera, y otras se hunde en el silencio, como si nada tuviera sentido. Pero incluso en esos momentos —cuando dudas, borras y vuelves a empezar— estás construyendo algo más que una historia: estás aprendiendo a mirar el mundo con los ojos de quien escribe.