Y Veré La Sangre, Y Pasaré de Vosotros
Sobre este episodio
«A través de esta Palabra el Señor Jesús quiere revelar a tu corazón que no manifestará sus juicios donde vea la sangre del Cordero, la sangre que Jesús derramó por nosotros en la cruz del Calvario. Mas aquellos que aman el mundo, que aman al Egipto espiritual, serán participes de sus juicios que serán ejecutados sobre este mundo de pecado, sobre los que se ocupan de cometer toda clase de abominaciones y no buscan a Dios. El pueblo de Israel vivía en la tierra de Egipto, mas el Señor les ordenó encerrarse en sus casas. ¿Qué relación tiene esto con nosotros? Nosotros vivimos en un mundo lleno de pecado, el Egipto espiritual; mas siendo nosotros casa del Señor, donde su Espíritu Santo habita, debemos encerrarnos en nuestras casas selladas con la sangre del Cordero, y no participar del pecado del mundo. El Dios Todopoderoso promete que nos salvará de la ira que sobrevendrá sobre este mundo de pecado y que cuando Él hiera al mundo entero en la hora de la prueba, seremos librados de la plaga de mortandad que caerá sobre esta humanidad. Es su promesa, y nosotros debemos aferrarnos de ella. Al ser tú casa de Dios, y habiendo sido comprado (a) por precio, tienes que darte cuenta que hay puertas en tu casa que te comunican con la tierra de Egipto, con el mundo de pecado. El Señor quiere que tú reconozcas las puertas espirituales que hay en ella. Cuando abres esas puertas que te comunican con el mundo, cometes barbaridades, por ello deben ser cerradas; pero para poder cerrarlas, tú primeramente tienes que encontrarlas. Entre las muchas puertas que nos comunican con el mundo pueden haber: raíces de amargura, rencor, resentimiento, odio, falta de perdón, intentos de suicidio, asesinato, intento de asesinato, venganza, inseguridad, inferioridad, superioridad, orgullo, ira, pelea, contienda, disensión. El Señor quiere que utilices la conciencia que Él te ha dado para que sepas reconocer y puedas llamar al pecado por su nombre; una vez que tú reconozcas cada puerta y te des cuenta del pecado, debes confesar el pecado. El pueblo judío, en la antigüedad, quería salir de la tierra de Egipto en pos de la tierra prometida. Nosotros ahora deseamos y decimos que deseamos dejar la tierra de Egipto, el mundo de pecado y encontrarnos con el Señor en la tierra prometida, que es el cielo, en el momento del arrebatamiento. La Escritura menciona que la forma de vencer a Satán es con la sangre del Cordero, y es necesario que cuando el Señor venga, vea esa señal, nos vea lavados con su sangre, después de haber pedido perdón y confesando el pecado. De esa manera lograremos la victoria con la sangre de Jesucristo, seremos arrebatados juntamente con el Señor y nos encontraremos con Él en el aire. En aquel día lo miraremos, y como dice la Palabra: “No le preguntaremos nada, y nuestra tristeza se convertirá en gozo”. Deja que la sangre de Cristo te limpie de la suciedad y la contaminación que produce el pecado, deja que limpie tu dintel y tus postes, que limpie tu espíritu, tu alma y tu cuerpo, para que cuando el Señor venga vea la señal y te arrebate, te permita salir de la tierra de Egipto en dirección a la tierra prometida, te permita salir de este mundo de pecado y encontrarte con Él». Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES El Poder que tiene la sangre derramada por nuestro Amado Señor Jesucristo en la cruz del Calvario, y la importancia de lavar nuestras obras de la carne con esa sangre preciosa, confesando nuestros pecados y dándoles muerte a esas obras de la carne diariamente en esa cruz, es lo que tú aprenderás y te será revelado en este hermoso mensaje lleno de Poder y Unción. Decídete a poner por obra esta porción de la Biblia que hoy ha llegado por el AMOR de Jesús a tu vida.