Crucifica La Carne Del Alma Para Salvarla
Sobre este episodio
«Esta Palabra está dirigida a todos aquellos que son creyentes, pero que de pronto han entrado en religiosidad, en rutina, y habiendo pasado los meses, los años, de pronto han podido comprender que no han avanzado mucho en el camino espiritual, que todavía conservan muchos aspectos de su naturaleza caída en su alma, en su carácter, y esto les impide llevar una verdadera vida en Cristo. Sucedió que un día aceptaron a Jesús como Señor y Salvador de sus vidas, y experimentaron lo que era la transformación en sus vidas; dejaron algunas cosas que afloraban días anteriores a su conversión, y de pronto sintieron que eso era el todo de la transformación. Y en ese engaño han estado viviendo en todo este tiempo su vida —entre comillas— “cristiana”, mintiéndose a sí mismos. Esta Palabra va a abrir el entendimiento espiritual a todos aquellos que no han podido vencer muchas cosas en su vida, y han estado tratando de utilizar inclusive sus fuerzas: la fuerza de su cuerpo, la fuerza de voluntad de su alma, para poder cambiar, para poder erradicar aquello que verdaderamente saben que no le agrada al Señor. Porque, por supuesto, aquellos que han nacido de nuevo conocen aquello que no agrada al Dios de la Biblia, por el Espíritu Santo que vive en el espíritu. Allí el Espíritu Santo redarguye de pecado en la conciencia, y ahí el Espíritu Santo constantemente te ha ido avisando claramente aquellas obras de la carne que salían de tu alma, de tu corazón, y por tanto, traían contaminación espiritual a tu vida cuando tú las ejecutabas haciendo caso omiso a lo que es la voz del Espíritu Santo en tu conciencia. Y esto es camino de derrota, de ¡fracaso espiritual! Habiendo ya pasado tanto tiempo, todavía muchos permanecen niños en el Señor, bebés en el Señor. Debiendo ser ya maduros para poder alimentarse de la Palabra de Dios, que pueda renovar y ampliar más el Reino de los cielos, todavía tienen el corazón endurecido a causa de la carne que hay en él, lo cual les impide discernir espiritualmente la Palabra y les impide entender verdades del Reino de los cielos. A través de este mensaje el Señor Jesús habla a los que quieren ser discípulos. Es Palabra de amonestación, de advertencia; pero al mismo tiempo es Palabra de Amor, de Misericordia para que no te pierdas. Por eso, es necesario que tú puedas ahora, por el Espíritu Santo de Dios, permitirle descubrir lo que hay en tu corazón; porque vivir así es estar perdiendo el alma: alma esclavizada, alma oprimida, alma sojuzgada. Tú tienes que salvar tu alma descubriendo la carne que hay en el corazón del alma, y clavarla en la cruz; y despojando a las fuerzas, a los principados y potestades, exhibirlos públicamente para que triunfes sobre ellos en la cruz, con el Poder de Jesús de Nazareth. No luches contra la carne, porque vas a ser derrotado, ¡crucifica la carne!, y lucha contra las fuerzas espirituales malignas que operan a través de la carne. Y estando la carne muerta, ¡vas a conseguir victoria!, esas fuerzas malignas van a salir». Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES