Perdón y Verdugos
Sobre este episodio
«Qué duro, qué difícil es perdonar; para algunas personas puede resultar totalmente imposible. Es necesario comprender por qué es importante el perdón en nuestras vidas, por qué es importante que nosotros aprendamos a perdonar. Y es a través de una parábola que nuestro Amado Señor Jesucristo enseñó clara y diáfanamente de lo que es el perdón. La Escritura relata que había un siervo que le debía al rey diez mil talentos. El talento era una moneda romana, y este monto era demasiado alto. Es necesario que tú te identifiques con este siervo para que te des cuenta lo que Jesús ha perdonado en tu vida. Nuestro Señor Jesucristo habló claramente: “El Reino de los cielos es semejante a un Rey que quiso hacer cuentas con sus siervos”. Es semejante al Dios Todopoderoso que tiene que hacer cuentas con sus criaturas. Y toda persona al acercarse a Él, a la Santidad de Dios, descubre que verdaderamente está en tinieblas, está esclavizada al pecado. Cuando tú aceptaste a Jesús como tu Señor y Salvador, cuando te arrepentiste de todo lo que habías hecho en tu vida, cuando verdaderamente te diste cuenta lo mucho que debías al Señor, lo deudor que eras, en ese momento la sangre de Cristo limpió tu vida; la sangre que Él derramó en la cruz del Calvario permitió soltar las cadenas que te esclavizaban al pecado. Pero cuando recibiste el Perdón y la Misericordia de Dios, no te importó seguir el ejemplo que Él había tenido para contigo. Y a cualquier persona que te había hecho daño, en el pasado o en el presente, no la perdonaste. Esa (s) persona (s) te debía (n) casi nada comparado a lo que el Señor te perdonó en la cruz del Calvario, pero tú no aprendiste el ejemplo del Señor, no aprendiste la dicha de actuar con Misericordia y perdonar. Qué terrible, ¿verdad? Así tú condenas a prisión a las personas que tú no perdonas; las atas espiritualmente de tal modo que esas personas viven oprimidas por toda la descarga de odio, de rencor, de resentimiento que fluye a través de tu ser. No es necesario que la persona esté cerca, viviendo tal vez en la misma casa; puede estar en el último confín de la tierra y tu odio, tu rencor, tu resentimiento, tu amargura, tu falta de perdón va a llegar hasta el lugar donde esté ella. Satanás ha venido a robar, a matar y a destruir, y él se va a servir de ese odio o rencor que tú tienes hacia cualquier persona, y se va a encargar de destruirlas. De ahí la importancia del perdón. Por eso el Señor ha enseñado con claridad, diáfana, acerca del perdón. Tú no puedes actuar como el consiervo de la parábola que es relatada en las Escrituras, tú no puedes actuar como esa persona que metió a la cárcel a otra porque solamente le debía cien denarios, olvidándose que a él le habían perdonado una deuda de diez mil talentos. El Señor está hablando a tu corazón, quiere que definitivamente saques de él todo lo malo, todo lo inmundo, todo lo que no te permita perdonar. Tú debes buscar Fuerzas, debes buscar Fortaleza en Él, y te aseguro que podrás lograr victoria. No es difícil para aquel que ha decidido verdaderamente vivir la Palabra del Señor, para todo aquel que quiere consagrarse verdaderamente al Señor. Puedo decirte que sólo así encontrarás Paz en tu interior y sosiego en tu alma; de otro modo estarás en manos de los verdugos que atormentan tu alma, verdugos que no te dejan vivir en paz. Es necesario que te des cuenta que el Señor quiere librarte de esos verdugos que atormentan tu alma; pero para poder ser libre de ellos, tú necesitas perdonar». Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES