Vida de Fe o Vida de Sentimientos: Tú eliges.
Sobre este episodio
“El Señor quiere que vivamos conforme a la fe del Hijo de Dios y que nosotros crucifiquemos nuestra carne; y todo lo que vivamos ahora en esta tierra, en esta alma pecaminosa que necesita ser renovada, lo vivamos en la fe del Hijo de Dios. Ese es el objetivo de este mensaje. La Palabra relata que Pedro se bajó de la barca y empezó a caminar sobre las aguas en pos de Jesús. Esa es la vida de fe que nos enseña el Señor a través de las Escrituras, el camino que todo cristiano debe seguir, caminar sobre las aguas y abandonar la barca de la vida de los sentimientos, la vida antigua, la vida emocional; eso es lo que quiere el Señor. Muchas veces sucede que cuando una persona no lleva una vida de fe y lleva una vida anímica, vida del alma, sujeta a sus emociones y sentimientos, y de pronto quiere seguir la Voluntad de Dios y procura hacer las cosas de Dios, las hace solamente si se siente estimulado, atraído, o buscando algo que es de su interés. Y cuando cesa el entusiasmo, la persona deja de trabajar para el Señor y deja la actividad espiritual a la cual el Señor la ha llamado. Y no solamente eso; la persona que lleva una vida de sentimientos gobernados por el alma, no puede ver a Jesús, solamente se ve a sí mismo y trata de hacerse feliz, de complacerse, de cultivar cada vez más su ego; esa es la vida de los sentimientos, de las emociones. Y mientras la persona sigue viviendo viéndose únicamente a sí misma, no va poder acercarse al Señor; la Vida de fe requiere que nosotros pongamos los ojos en Jesús. Aquel en quien tú crees es el mismo de ayer y de hoy y por los siglos, ¡y Él puede transformar tu vida!, Él puede transformar todo tu ser, de tal modo que tú ya no lleves una vida de sentimientos, de emociones, una vida cambiante, una vida fluctuante, metido en la barca, llevado por las olas, zarandeado con el viento, en tinieblas; sino que ahora tú puedas llevar una vida de fe, siguiendo la carrera que Él nos ha trazado con paciencia, en santidad, poniendo los ojos en Jesús. El Señor quiere que comprendamos de una vez por todas, que mientras sigamos en la barca, vamos a seguir llevando una vida cristiana mediocre. El Señor no quiere eso, el Señor quiere que pongamos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe y que llevemos adelante la buena batalla de la fe. Entonces, es allí cuando vamos a empezar a vivir esa vida plena en la cual nosotros nos vamos a gozar solamente por la proximidad del Señor, por su Presencia. ¡Tu carrera no te va a salvar!, ¡tu familia no te va a salvar! ¡Con eso no te estoy diciendo que te apartes, sino que tú tienes que darle tu tiempo al Señor! El Señor quiere que vivamos todos los días de nuestra vida congregados, amándonos en el Señor, y estar compartiendo con los hermanos. El Señor está a las puertas, el arrebatamiento es inminente, y así como Pedro ya estaba asido de nuestro Señor, parado sobre las aguas; de ese mismo modo, estando nosotros así, podremos saber que habrá acabado nuestro peregrinar aquí en la tierra, habrá acabado nuestra batalla por la fe, nuestra batalla por la Salvación”. Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES