No endurezcáis vuestros corazones por el pecado
Sobre este episodio
«En este mensaje, el Señor dice: “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto” Hebreos 3:7-8. El Espíritu de Dios redarguye de pecado a nuestras conciencias; la conciencia es una función del espíritu humano. Tal vez tu corazón se ha endurecido, y puede suceder que tú tengas el corazón como piedra, petrificado. El Señor te da la oportunidad, el privilegio de poder recibir su Palabra a través de este mensaje. El Señor no quiere que endurezcas tu corazón, y pone como ejemplo lo que ocurrió en los días antiguos —en los días de Moisés— cuando el pueblo de Israel salió de la tierra de Egipto y cometió muchos pecados y codició cosas malas. Eso ocurrió en la provocación, en el día de la tentación, en el día del desierto, cuando probaron y tentaron al Señor durante 40 años. Y esto está escrito para amonestarnos a quienes vivimos tiempos finales. El Señor quiere hacernos ver que con nuestra vida de pecado lo provocamos. Tú provocas al Señor con actitudes contrarias a su Voluntad. ¿Sabes por qué hay falta de paz, falta de reposo en tu vida? Porque tú vives un cristianismo con seguridad falsa, cometiendo pecado tras pecado, y provocas y tientas al Señor. El pueblo de Israel estaba viviendo en un desierto físico; y sabemos que ese desierto físico es figura y sombra de las cosas celestiales y espirituales para la iglesia del Señor en estos días postreros. Ese desierto físico de Israel es símbolo del desierto espiritual, del vacío espiritual en el cual te encuentras, y vagas en el desierto sin poder crecer espiritualmente. Esa condición tiene su raíz en el pecado, y se manifiesta también con las raíces de amargura, odio, rencor, resentimiento, falta de perdón, venganza, violencia, ira, pensamientos de asesinato, recuerdos recurrentes del pasado; cosas que han ocurrido hace mucho tiempo, hace veinte, hace treinta años, inclusive cuando eras niño, cuando eras niña, como en película vienen a ti los recuerdos. Todo eso te lastima, te hiere, te amarga, entras en ira, tratas de vengarte en tus pensamientos. Debes tomar la determinación de vencer el pecado con el Poder que emana de la cruz del Calvario; porque allí en la cruz del Calvario se ha consumado una obra preciosa. Pero muchos se han contentado con simplemente manifestarlo con la boca y no lo han experimentado. La obra que el Señor Jesús consumó en la cruz del Calvario trae perfección a nuestras vidas; la sangre que el Señor ha derramado en la cruz del Calvario nos limpia verdaderamente de todo pecado. En este tiempo el Señor quiere arrepentimiento. ¿Sabes que significa “arrepentimiento”? Significa un cambio total de actitud. El Señor se ha de llevar una iglesia santa y sin mancha. Y el pecado mancha, contamina tu alma. Esta es una amonestación, una advertencia, ya que puedes apartarte del Dios Vivo y perder la Salvación. Aquella persona que se aparta del Dios Vivo es una persona que está en apostasía; y si está en apostasía es porque ha caído en incredulidad; y si hay incredulidad es porque hay un corazón malo que siempre ha estado vagando y no ha conocido los caminos de Santidad del Señor». Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES