Sanaré tus Heridas dice El Señor
Sobre este episodio
“Esta Palabra es para ti. Tienes que disponer tu corazón ahora. Y como sacerdote del Dios Altísimo, tienes que entrar al templo, ahí al lugar santo, al alma, y ver qué es lo que hay en el interior; tienes que buscar las heridas, tienes que buscar en tu interior. Simplemente dispón, dispón entrar. Porque así ha dicho el YO SOY EL QUE SOY, ¡así ha dicho el Dios Todopoderoso!, ¡el gran YO SOY revelado a través del Verbo!, a través del Verbo hecho carne, nuestro Amado Señor Jesús que habitó entre nosotros, ¡se tabernaculizó entre nosotros!, ¡y se hizo hombre! Ese Verbo que creó los cielos y la tierra, esa Palabra que creó los cielos y la tierra, esa Palabra Viviente. ¡Es Jesús de Nazareth ahora hablando a tu interior! ¡Es su Palabra; no es la mía!, ¡es Palabra de Él!, es Palabra del Señor. Y a través de este mensaje Él te hará saber claramente lo que hay en tu vida, lo que sientes. Él conoce lo que sientes, Él conoce lo que has estado viviendo en este tiempo, ese quebrantamiento interior; ¡te sientes quebrada!, ¡te sientes quebrado por dentro!, y sientes que no hay remedio. Han pasado tantos años, y sientes que no hay alivio. ¡Y el Señor lo sabe!, ¡porque Él conoce lo oculto de tu corazón!, ¡Él conoce lo que hay en tu interior!, ¡y por ello te dice!: Incurable es tu quebrantamiento, y dolorosa tu llaga. Esa llaga que llevas en el alma, en el corazón, que es la fuente de los pensamientos, de las emociones y de las actitudes del alma. No hay paz en tu vida porque hay heridas, no hay reposo en tu vida porque hay heridas. Pero ¿por qué hay heridas? Porque siempre andas vagando en tu corazón. Ahora es el tiempo que dejes que el Espíritu Santo de Dios te ilumine y ponga en tu corazón sus Leyes, las Leyes del Reino, las Leyes del Dios Eterno, de la Ciudad Celestial, de la Jerusalén Celestial, donde está Dios el Juez de todos, donde está Jesús el Mediador del Nuevo Pacto. Él quiere poner en tu corazón esas Leyes y quiere escribirlas en tu mente. A través de este mensaje describirá, con lujo de detalles, todas aquellas cosas de tu vida que no le agradan a Él. De pronto —como en película— el Espíritu Santo de Dios ha de plasmar en tu mente en forma clara todas aquellas cosas penosas, horrendas de pecados tuyos y de pecados de otras personas contra ti para que perdones de todo corazón y si hay algo tuyo pidas perdón en forma directa al Dios Eterno. El Señor quiere darte la victoria a través de su Palabra. Descubre a los que te consumen, descubre a tus adversarios, descubre a los que te hollan, descubre a los que hacen presa de ti, ¡presa fácil!, ¡descúbrelos!”. Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES.