Nephilim en Tu Tierra
Sobre este episodio
«Es importante que recibas esta Palabra en tu corazón, porque el Señor quiere enseñarte a través de ella, la manera en la que tú debes luchar para poder rescatar tu alma que todavía está en poder del enemigo. Tu alma es la tierra prometida del Antiguo Testamento, es la Canaán de aquellos días de la antigüedad, y así como el pueblo del Señor luchó contra muchos enemigos para conquistarla, ahora Él quiere enseñarte a hacer lo mismo para conquistar tu alma para Él. “Rephaim” quiere decir: “gigantes”; pero también tiene otro significado: “espíritu caído”, “espíritu que habita en tinieblas”. Es necesario comprender todos estos aspectos para que podamos discernir la Palabra que estamos compartiendo. Los hijos de Anac, de cuello largo, además de ser de gran estatura —eran rephaim, eran gigantes—, eran también “nephilim”: “naturaleza diabólica”. Debemos ubicarnos en el tiempo. ¿Esta Palabra a qué tiempo corresponde dentro del tiempo bíblico? Moisés había sacado al pueblo de Israel de la tierra de Egipto, habían cruzado el Mar Rojo, habían recibido las tablas de la Ley en el Monte Sinaí y estaban plenamente dispuestos a conquistar la tierra de Canaán, la tierra que Dios les había prometido a través de Abraham. Entonces por mandato del Dios Todopoderoso, Moisés envía a doce espías para que espíen la tierra prometida, la tierra de Canaán. Entre estos doce espías estaba Josué y Caleb, junto con otros diez, uno de cada tribu de las doce tribus de Israel. ¿Qué relación tiene esta Palabra con tu vida o con nuestras vidas? Moisés manda a los espías para que determinen cómo era la tierra habitada; si era buena, mala, estéril o fértil, si había árboles o no, y si se podía sacar algún fruto de ella. Y eso es lo que tú tienes que ver. El Señor te está mandando que tú explores la tierra que hay en ti, qué verdaderamente tienes en tu interior. Hay pecado, transgresión en tu vida, y en ese pecado habitan gigantes que atormentan tu alma: El gigante de la soledad, del temor; temor a la oscuridad, al futuro, al presente, a los animales, a quedarte solo, a la enfermedad, temores a muchas cosas. El gigante del adulterio, el gigante de las perversiones sexuales, es nephilim. ¡Tú tienes que erradicarlo de tu tierra!, ¡tienes que erradicarlo de la tierra de Canaán!, porque eres buena tierra y no debes permitir que los nephilim estén en tu interior. Otro gigante: Raíces de amargura, odio, depresión, ira, obstinación, terquedad. En fin, tantos que están atormentando tu vida, hijos de Anac, de alta estatura, gigantes y nephilim de naturaleza diabólica. Ahora, lo que te queda por hacer, hermano, hermana, es espiar tu tierra. Tu tierra es buena, es la tierra de Canaán; tienes que espiar tu tierra y determinar qué gigantes están habitando en tu vida, qué nephilim están molestándote y turbándote. Recuerda, tú puedes más que ellos. En el nombre de Jesús, el Señor te ha entregado en tu mano la cabeza de éstos y te ha dado la victoria». Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES