No temas, siervo Mío, a quien Yo Escogí
Sobre este episodio
“Este mensaje está dirigido a aquellas personas que llevan su vida llena de temores de diferente índole, se encuentran en un sequedal, en un desierto espiritual; están viviendo sus vidas en una tierra árida, en una tierra reseca. Esta Palabra es para los que se han olvidado de lo que sucederá, de la Profecía, de lo que viene, y de lo que está por venir. Es para aquellos que se han olvidado de su Hacedor, de las promesas del Señor. Este mensaje está dirigido a ti, el Señor quiere hablar a tu ser. En estos días hay mucha prueba en el pueblo del Señor, hay tribulación por diferentes causas; hay dificultades, problemas en el hogar, en la familia: enfermedad, conflictos en las relaciones, problemas del alma, problemas espirituales. Y esto constituye una grave carga de opresión, un verdadero peso en el espíritu, un yugo espiritual sobre tu vida. Y esto sucede porque descuidaste tu comunión con el Señor. Tú debes buscarlo, estar en comunión con Él en cada momento de tu vida; porque de otro modo si dejas que de pronto las pruebas, los problemas, las tribulaciones te absorban, que todo aparentemente está mal; pronto, pronto se va a caer un muro sobre ti, vas a dejar de sentir la Presencia de Dios y te vas a sumir en debilidad, en desesperación, en depresión, en tensión nerviosa, en nerviosismo, en impaciencia, en violencia, pelea, contienda, enemistad, y en todas aquellas cosas que tú puedes ya encontrar en tu ser interior. El Dios Todopoderoso te ha escogido, te dice: “Tú, Israel, a quien yo escogí”. Él está hablando a tu ser, Él te hace saber que te ha escogido. No es por obras para que nadie se gloríe, es por Gracia, y Él te ha escogido por Amor de su Nombre, porque ama tu vida, porque su Amor llena todo el universo con su Presencia, y con ese Amor Él te escogió. Y por eso ahora Él te pide que oigas esta Palabra. Así como te ha hecho, así como te ha creado, así como te ha formado desde el vientre de tu madre, Él te ayudará. ¡No puedes caerte!, ¡no puedes retroceder!, ¡tú debes buscar la ayuda de tu Ayudador! Ese Ayudador tiene un nombre, es el Dios Viviente que ahora se está manifestando a tu vida, ese Dios Todopoderoso que está hablando a tu ser. Aquí está claramente en la Palabra la Presencia de Jesús”. Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES.