El Pecado corrompe tu espíritu, tu alma y tu cuerpo
Sobre este episodio
“El Señor quiere glorificarse en sus vidas, quiere glorificarse en ti, por eso dispón tu corazón, dispón tu vida. Él quiere darte las herramientas para que salgas de tantos problemas espirituales que has estado experimentando en este tiempo en tu vida. ¡Es el tiempo de que ahora tú puedas reconocer lo que el Señor quiere de tu vida!, ¡que tú puedas saber a través de esta Palabra qué es lo que ocurre con tu ser, con tu corazón!, con tu alma, con tu espíritu, con tu cuerpo por el pecado. Recuerda que tú eres espíritu, alma y cuerpo. ¡El Dios de la Biblia es un Dios de Misericordia!, ¡te está dando la oportunidad ahora para que tú puedas volver a Él! A ti que te has estado apartando, que has estado en enemistades, peleas, contiendas, borracheras, adulterio, fornicación, lascivia, lujuria, deseos de los ojos, viendo cosas que no convienen, detracción, blasfemia, falsos testimonios, mentira, engaño, hipocresía, murmuración, crítica, juicio, todo aquello que has estado sintiendo en tu interior, lo que ha estado pasando con tu vida. A través del pecado, así sea una pequeña mentira, eso trae consecuencia para tu ser, eso trae consecuencia para tu alma. Una pequeña mentira constituye adulterio espiritual. El pecado ensucia la mente, también ensucia las emociones, y del mismo modo la voluntad, la voluntad del alma. La capacidad de decisión se ve ensuciada, y de pronto actúas y haces cosas de las cuales muchas veces te arrepientes, y porque tu mente se ensució, se cegó, tus emociones se cegaron, y tu voluntad dio la orden al cuerpo para que cometiera alguna barbaridad, de la cual momentos, horas después te estás arrepintiendo, golpeándote el pecho; pero ya está, ya salió. ¿Qué pasó? ¿Qué ocurrió? ¿Por qué? Busca la fuente. Es el pecado, la rebelión. ¡He ahí la causa de tu mal carácter! Lo que más recibe el embate del pecado es el alma. Y vamos a ver con más detalle lo que ocurre con el espíritu y el cuerpo. Pero sabemos que el fin de nuestra fe es la salvación del alma. El cuerpo es polvo y al polvo ha de volver. ¡Lo que al Señor le interesa es el alma!, ¡porque al fin y al cabo el Señor ha de poder transformar el cuerpo en un cuerpo glorificado, y ha de poder resucitar en un cuerpo inmortal! Pero el alma permanece para siempre. Y una de las características importantes de este Ministerio, de esta Obra, es que es un ministerio al alma, ¡para que tú puedas comprender lo que realmente ocurre con tu vida por el más pequeño pecado!” Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES