Quiero beber de Ti Jesús
Sobre este episodio
“La Gloria del Dios de Israel está llena de las Aguas del Dios Todopoderoso. Este Mensaje está dirigido para aquellos que se encuentran secos. Esta Palabra está dirigida para aquellos que se encuentran en un desierto. Esta Palabra está dirigida para aquellos que se encuentran en un lugar muerto, en un lugar de muerte, en una tierra de muerte, una tierra que está bañada de sal. Esta Palabra está dirigida para aquellos que se sienten destruidos por dentro. Esta Palabra está dirigida para aquellos que creen que no pueden florecer, que no pueden dar fruto, no pueden retoñar ni siquiera la más mínima planta, la más pequeña planta en su interior para poder dar fruto al 30, al 60, al ciento por uno. Muchos entronizaron a Jesús en su interior. Y se fortalecieron, se fortalecieron en Cristo, salieron vigorosos, salieron con Fuerza de lo alto. Pero pasó el tiempo, pasaron las semanas, pasaron los meses, pasó el tiempo, y de pronto olvidaron la Palabra, de pronto se olvidaron de la Presencia de la Gloria del YO SOY EL QUE SOY revelada en nuestros corazones a través de la faz de Jesucristo. Y empezaron nuevamente a caer en rutina, empezaron a caer nuevamente en sus circunstancias cotidianas, se dejaron absorber de tal manera por sus aspectos personales, que descuidaron su vida en el Señor. Y es allí donde ha empezado a sobrevenir sequedad, es donde ha empezado a sobrevenir destrucción, destrucción con sal. Porque debemos recordar que en el Antiguo Testamento los ejércitos que invadían una ciudad, invadían un territorio, para señalizar que había habido una destrucción total, sembraban la ciudad, la tierra y sus alrededores de sal. En un lugar de sal la tierra no puede producir fruto, en un lugar de sal la tierra no puede producir árboles, la tierra no puede producir nada. Y esta Palabra es para ti, para muchos que sienten que no encuentran una salida a las circunstancias penosas y terribles que están experimentando en su vida. Esta es Palabra de aliento, esta es Palabra de bendición. ¡El Dios viviente quiere hablar a tu corazón! El Dios Todopoderoso ha de tocar tu vida, sí. ¡El Espíritu de Dios ha de bañar tu interior, ha de correr en tu interior como Ríos de Agua Viva! ¡Esos Ríos de Agua Viva están llenos de la Gloria del Dios de Israel! ¡Esos Ríos de Agua Viva son Aguas que van a saciar tu sed, la sequedad interior que hay en tu vida!” Pr. Ricardo Claure Peñaloza Para que su iglesia se prepare… Para testimonio a las naciones.