¿Estás muerto como Lázaro? ¡Resucita!
Sobre este episodio
“En la Escritura encontramos un pasaje que nos habla de Lázaro. Lázaro en aquellos días había muerto; y el Señor Jesucristo estaba profundamente conmovido, había visitado por primera vez la tumba y estuvo llorando. Ese sepulcro era una cueva y tenía una piedra puesta encima. Y es lo que el Señor quiere ahora mostrarte respecto de tu vida, respecto de nuestra vida que llevamos sobre la faz de la tierra en la carne, porque es necesario que tú puedas comprender que espiritualmente estás en ese sepulcro. Y te ruego que abras tu entendimiento en el Espíritu de Dios, para que puedas comprender que tú eres otro Lázaro en la necesidad de poder conocer la resurrección en Cristo Jesús en tu vida, aún en este momento, cuando tú puedes estar respirando y puedes estar caminando sobre la faz de la tierra. El hombre en el Edén desobedeció, transgredió lo establecido por Dios, y por tanto su alma se corrompió. Pero algo más adentro también se corrompió: el espíritu, que es diferente del alma, el espíritu que Dios había creado en el hombre para comunicarse con el hombre, porque Dios es Espíritu. Aquella función importante que Dios había creado en el hombre: su conciencia, como parte importante de su espíritu, perdió la capacidad de funcionar como el Señor lo había establecido. Definitivamente a causa del pecado y de la muerte que entró en la humanidad, la conciencia perdió la Fuerza para poder mostrar la Voluntad de Dios, para poder mostrar el Bien de Dios, y por tanto ahí cayó, ya no pudo avisar al hombre, ya no pudo dar la señal de alarma al hombre cuando del corazón del hombre pudieran estar saliendo cosas malas; la conciencia se corrompió. Y aquellas otras funciones del espíritu: la comunión, el discernimiento de la Presencia de Dios, se perdió. Muerte espiritual sobrevino a la humanidad por la desobediencia y el pecado. Por eso el Señor ahora está trayendo este mensaje, para que tú puedas darte cuenta de la situación en que te encuentras ahora por la forma de vida que llevas. Estás en ese sepulcro —como Lázaro—, un sepulcro espiritual para tu cuerpo y para tu alma. ¡Y si te sobreviene la muerte!, tu cuerpo irá al cementerio y tu alma irá para abajo, al Hades, al Seol, a las partes inferiores de la tierra, a las partes más bajas de la tierra, como nos enseña la Biblia. Escucha esta Palabra, escucha este Evangelio de la cruz, escucha lo que el Señor ha hecho por ti. Él ha venido darte Vida y quiere que tú salgas de esa muerte por causa del pecado en la cual te encuentras”. Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES