¡Ayúdame, que me estoy hundiendo!
Sobre este episodio
“El Señor en este día quiere hablar a nuestros corazones, quiere alimentarnos a través de su Palabra, sobre todo a aquellas vidas que nunca antes han escuchado la Palabra de Dios, y que nunca antes han recibido a Jesucristo como Señor y Salvador de sus vidas. Esta Palabra ha de poder transformar su alma, y es por ello que es importante que la reciba; porque el Señor quiere hablarle respecto de su vida y lo que le está ocurriendo en este último tiempo. Tal vez ha estado experimentando mucho tormento, mucho dolor, muchos problemas y tribulaciones, y usted no encuentra una salida, usted no encuentra un camino por dónde salir adelante, y le ha sobrevenido pesimismo, desesperación, depresiones continuas. Y esto por supuesto también se ha podido estar manifestado a través del mal carácter, a través de ira y gritería en la casa y en la oficina; y de haberse convertido en una persona difícil de tratar; ya sea con su esposo, su esposa, sea con sus compañeros de trabajo o las personas que tiene bajo su cargo. Y esto verdaderamente es causa de dolor a su alrededor, esto es causa de tropiezo, y es causa de destrucción —inclusive— de su propia alma, no solamente de las almas que están alrededor suyo, sino también de la destrucción de su propia alma; porque esa destrucción se manifiesta con soledad, con vacío, con tormento interior. Es por ello que yo le pido en el nombre de Jesús de Nazareth, que pueda recibir esta Palabra; porque el Señor quiere que penetre hasta lo más profundo de su ser, a fin de que usted sea confrontado en su conciencia respecto de lo que verdaderamente está haciendo de su vida, y de lo que verdaderamente el Señor está haciendo, inclusive ahora, en este tiempo para llamarlo; y usted no ha querido escucharlo. Por eso es necesario que ahora disponga su atención, disponga su vida para poder recibir esta Palabra. Hay una Luz que alumbra a todo hombre en el interior, y esa Luz tiene un Nombre, es la Luz de Jesucristo, es Jesús de Nazareth mismo, que hoy, ahora, se está acercando a su vida ¡y quiere que lo reconozca como su Señor y Salvador! Simplemente déjese llevar ahora por la Palabra predicada, porque hoy en su vida ha de amanecer, hoy en su vida usted ha de descubrir una nueva Luz, ¡una nueva Luz del día!, ¡que es lo que el Señor Jesús quiere mostrarle!” Pr. Ricardo Claure Peñaloza PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES.