26. El maltrato verbal.
Sobre este episodio
Las palabras hirientes pueden dejar marcas invisibles, pero la verdad de Dios nos devuelve la paz, la identidad y la sobriedad emocional. Hoy recordamos que no estamos obligados a cargar con las descalificaciones ni la manipulación de nadie. Dios nos llama a poner límites con firmeza, responder con sabiduría y cuidar nuestra mente. Versículo clave: «Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la fuente de la vida.» — Proverbios 4:23 (NTV)