¡Libertad en Cristo!
Sobre este episodio
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. ¿Practicamos nuestra libertad en el Señor, o seguimos siendo esclavos de nuestros pensamientos, emociones y actitudes que sabotean nuestro crecimiento?