Los crímenes de los "buenos". Prefacio. Joaquin Bochaca
Sobre este episodio
Descripción del producto Los tribunales de los procesos de Núremberg afirmaron y afirman, pues la farsa pseudo-jurídica continúa aún hoy, casi 60 años después de la contienda- que se había erigido en jueces porque ellos representaban a la Civilización y al Derecho. Esta es la explicación oficial, el sofisma oficial, pues consiste en adoptar, como base axiomática, lo que se halla, precisamente en discusión. Los vencedores desplazaron a sus más doctos Juristas, heraldos de su propaganda, para sostener, impávidos, este razonamiento de criaturas: "Durante seis años de guerra ideológica y otros seis años de guerra real, nuestro radio y nuestros periódicos han repetido que sois unos bárbaros; habéis sido vencidos, luego sois unos bárbaros". Es esa indignación, finalmente, la que crea la verdad de los que gustan de autodenominarse demócratas, la que canaliza la persecución judicial de los heterodoxos hasta el día de hoy. Los jueces de Núremberg no son más que los escribas de esta unanimidad.