Discurso 5
Sobre este episodio
Es el malo por antonomasia y Hollywood se ha encargado de recordárnoslo con regular frecuencia; incluso, para muchos, hablar de él ya resulta inadecuado, pues su memoria debería quedar lapidada. Sin embargo, Adolfo Hitler tiene y ha tenido admiradores muy famosos. Al último que se le ocurrió aventar una alabanza pública hacia él fue a John Galliano, y le costó la chamba. Acá un recuento: Michael Jackson Le atraía la capacidad oratoria de Hitler. En el libro The Michael Jackson Tapes, le dijo al autor: “Hitler fue un orador genial. Al hacer que tanta gente cambiara y odiara, tenía que ser un showman”. La declaración fue un escándalo y quien tuvo que salir en defensa de Jackson fue el propio autor (judío, por cierto), Shmuley Boteach, arguyendo que se habían sacado de contexto las palabras de Jackson. Lo dicho, dicho estaba.