9 la fábula del holocausto
Sobre este episodio
En Dachau se utilizó todo el repertorio de procedimientos de tercer grado: palizas y patadas brutales hasta el punto de destrozar los testículos en 137 casos, dientes saltados, hambre, celdas de aislamiento, torturas con astillas encendidas y presencia de falsos sacerdotes con el objeto de forzar a los prisioneros a "confesarse". A los de baja graduación se les aseguraba que los cargos sólo iban dirigidos contra los oficiales de alta graduación y que no tenían absolutamente nada que perder cooperando y haciendo las declaraciones deseadas. Tales "evidencias" se utilizaron después contra ellos de modo que se unieron a sus superiores en el banquillo. A estos últimos se les dijo que "confesando" y cargando sobre ellos mismos la responsabilidad salvarían a sus hombres de ser juzgados. La estratagema favorita cuando el prisionero rehusaba cooperar consistía en preparar un proceso falso. Se conducía al prisionero al interior de una habitación en donde investigadores civiles con uniforme del Ejército de los EE.UU. estaban sentados en torno a una mesa negra con un crucifijo en el centro y con sólo la luz de dos velas. Este "tribunal" procedía a fingir un juicio al cabo del cual se emitía una falsa condena a muerte. Al "condenado" le era más tarde prometido que si cooperaba con la acusación en facilitar pruebas sería indultado. Algunas veces los encargados de los interrogatorios amenazaban con entregarles prisioneros a los rusos y en muchos casos la familia del prisionero se veía amenazada, si no colaboraba, con la pérdida de la cartilla de racionamiento u otras penalidades. – 14 – BUTZ : La Fabula del Holocausto A diferencia de los juicios falsos, los oficiales eran también en apariencia deliberadamente falseados en lo tocante a lo que debe ser un juicio justo. La mentira empezaba con los "cargos", que hacían referencia de un modo general a extensas categorías de crímenes supuestamente cometidos en el periodo 1942-45 (en los casos del personal de los campos de concentración) para luego presentar una larga lista de acusados de crímenes en un sentido extremadamente genérico. Crímenes específicos de criminales determinados en fechas concretas nunca fueron parte de la acusación (por ejemplo el documento 3590-PS). En algunas ocasiones el "abogado defensor" era un estadounidense sin experiencia legal, incapaz de hablar en alemán y los procesos no estaban provistos de intérpretes competentes. La "acusación" también carecía de experiencia legal, lo mismo que el "tribunal" que consistía en 10 oficiales del Ejército estadounidense. Sólo había presente una persona con dicha experiencia, aquél cuyas decisiones acerca de la admisión de pruebas eran definitivas. Se encontraron 1.416 culpables de 1.672 procesados con 420 penas de muerte