32 'Las checas del terror' por César Alcalá
Sobre este episodio
https://gaceta.es/entrevistas/erc-tenia-propia-checa-eliminar-los-cadaveres-los-lanzaban-los-hornos-25112016-1242/ -Los separatistas tienen a Companys por un mártir, pero ¿‘El Pajaratito’ está salpicado por la sangre de las checas? Sí. Es imposible negar que Companys no supiera nada. Desde el principio los Comités de Milicias Antifascistas, compuestos por miembros de los partidos dominantes, especialmente de la CNT, hasta mayo de 37, se organizaron centros de detención y tortura. El nombre de checas les vino posteriormente cuando Companys se alió con los estalinistas y apartó del poder a los anarquistas. Todos los partidos tenían estos centros que funcionaban con autonomía total. Incluso ERC tenía su checa. Esta se caracterizó porque para eliminar los cuerpos de los asesinados los lanzaban a los hornos de la cementera de Montcada i Reixac. -¿Companys firmó sentencias de muerte? Sí, firmó personalmente penas de muerte y otras las firmaron por delegación suya. De los más de 8.000 asesinados en Cataluña casi 400 fueron sometidos a juicio bajo la autoridad de Companys. El resto fueron asesinados sin juicios o pasando por burlescos tribunales populares. Nada más producirse el Alzamiento militar, la República emitó un decreto donde se suprimía el Ejército (en las zonas donde había triunfado la sublevación). Esto fue aprovechado por Companys para asumir funciones, como los tribunales militares, que no le correspondían. -Recuerde algunas de las perrerías más espeluznantes que se llevaron a cabo bajo su mandato. Hay tantas... En Barcelona, al fracasar el alzamiento, el último lugar de resistencia fueron militares atrincherados en un convento de capuchinos. Las autoridades dejaron que la turba linchara a todos. Les cortaron la cabeza a los oficiales y las colocaron en picas; aserraron cuerpo y los llevaron al zoo y los echaron literalmente a los leones. Companys permitió la checa más terrible de todas, la de San Elías, un convento convertido en el foco del terror de la CNT y la FAI. Una monja fue aserrada en cuatro trozos y echada a comer a los cerdos, y no solo ella, sino que así se deshacían de muchos cuerpos. El primer mes tras la victoria en Cataluña de las fuerzas republicanas y revolucionarias se dio instrucciones a las patrullas de que no asesinaran en las calles de Barcelona. El Hospital Clínico se llenaba de cadáveres y en agosto, con el hedor, se hacía insoportable. Fue entonces cuando empezaron a asesinar a gente a las afueras, como en el cementerio de Montcada. Sólo ahí mataron a más de 1.600 personas. Algunos testigos aseguran que muchos sacerdotes asesinados llegaban al Hospital Clínico, con los testículos cortados y metidos en la boca. -¿Y Companys promovió la persecución religiosa?, ¿se asesinaron a católicos sólo por serlo? Desde el primer momento. Los anarquistas llevaban años calentando el ambiente contra la Iglesia. Se hicieron censos de todas las Iglesias y Conventos de Cataluña en espera de una previsible revolución. En diócesis como la de Tortosa se asesinó al 69% del clero regular. Sólo en la Diócesis de Barcelona murieron asesinados casi 1.000 sacerdotes religiosos y religiosas. -¿Cuantos templos se destruyeron? De 500 templos y conventos de la provincia de Barcelona sólo quedaron en pie 10. Companys lo sabía, evidentemente. Él mismo se contagió del espíritu revolucionario antirreligioso de los anarquistas y hay recogidas cientos de frases de Companys dando por finiquitada la Iglesia en Cataluña. Se puede afirmar, sin lugar a dudas, que la Cataluña sufrió en pocos meses una de las grandes persecuciones religiosas de la Historia. -¿Había campos de concentración? No los llamaban así, pero sí que los había. Los llamaban campos de trabajo. Hubo seis en Cataluña, con otros campos subsidiarios y móviles. Al principio de la Guerra como casi todos los detenidos eran católicos y de derechas, se ayudaban entre ellos. Los campos de trabajo fueron establecidos por los comunistas. Ahí había anarquistas represaliados, brigadistas internacionales desertores... Por eso los católicos tenían enemigos fuera y dentro. Lo pasaron incluso peor. Muchas gente murió ahí por hambre, enfermedad y agotamiento. -Además de echar los cadáveres a los hornos de la cementera, ¿de qué otras formas se deshacían de esos miles de cuerpos? Otros, muchos, se quemaban, o se dejaban simplemente en las cunetas. Otros se dejaban mal enterrados. En caso de asesinatos masivos en cementerios se echaban en fosas comunes y se cubrían con cal. -¿Qué pruebas aporta de todo esto? Tenemos infinidad de testimonios de la época. En el libro se trabajan fuentes catalanistas y de izquierdas, para evitar que se me acuse de parcialidad. A parte, tenemos la Causa General y cada vez más están saliendo estudios locales basados en documentación hasta ahora oculta y testimonios de las gentes que vivieron esas épocas. También han ayudado mucho las causas de beatificación que han permitido recoger una documentación muy valiosa. En Barcelona la Asociación Hispania Martyr lleva décadas recogiendo datos martiriales. -Los nacionalistas venden estos hechos como una fase de descontrol revolucionario y libran a Companys de responsabilidad alguna ¿Por qué sabiendo estos sucesos que ponen los pelos de punta tienen al expresident como uno de sus mayores referentes? ¿Por haber proclamado el Estado catalán? ¿Porque necesitan construir un mito para su relato victimista? El separatismo necesita un mito y sólo tienen a Companys. El libro desmonta la tesis de que Companys no era responsable. Él fue jugando con todos, pactó con todos y traicionó a todos. Amigos íntimos como Rebertés o Casanova (presidente del Parlamento autonómico) los vendió a la CNT. Hemos de pensar que el terror fue "legal" pues las acciones quedaban respaldadas por leyes y decretos. De hecho, Companys el 4 de agosto de 1936 consiguió que el Parlamento autonómico se hiciera el Harakiri. Aprobaron un Decreto conforme todas sus atribuciones pasaban al Gobierno autonómico. Companys se hacía así responsable directo de todo lo que pasaba en Cataluña. Fue un auténtico "golpe de estado" del que nadie habla. En la transición, ni siquiera los catalanistas querían reivindicar su figura. Tarradellas siempre quiso que lo identificaran con Companys. Él sabía que en todos los pueblos de Cataluña aún levantaba ampollas. También hay innumerables escritos y autobiografías de protagonistas de la época que afirman que Companys fue un hombre desastroso para Cataluña, pero que su fusilamiento le convertía en un mártir. -Le rinden homenaje, guardan minutos de silencio en su recuerdo, incluso ERC ha puesto su nombre a un premio. Por cierto, en esta edición entre los galardonados está la ‘payasa’ Empar Moliner. Este es el misterio del mito, cuanto más se aleja su imagen de la realidad, más entusiasmo despierta. Es una ley antropológica infalible. ERC va ahora de un partido honesto y democrático, pero sus militantes patrullaron junto a anarquistas y participaron en crímenes. Y no olvidemos que él fue el partido gobernante durante los tres años de Guerra Civil. Por tanto, reconocer que son responsables de más de 8.000 asesinatos no se lo pueden permitir. Para ellos no existe más pasado que un idílico personaje, Companys, contra el que la mayoría de militantes de ERC habían conspirado para derrocarle. -¿Y cómo era Companys? ¿Qué aficiones tenía este sujeto? Era un personaje histriónico. Le daban ataques de ira cuando no se hacía su voluntad. Terriblemente celoso, hasta tal punto que se sospecha que dio visto bueno a los hermanos Badía, líderes natos de ERC, porque uno de ellos estaba enamorado de la misma mujer que él. Se sabe que era mujeriego empedernido. Rebertés, al que traicionó y le asesinaron los anarquistas, le conseguía mujeres. También le gustaba el espiritismo, hasta que comunistas y militantes se lo desaconsejaron. Cuando se encontraba pletórico era con un micro en la boca y las masas aplaudiéndole en las plazas de toros. Tenía altibajos. Cuando fue detenido por la Gestapo y deportado a España entró en una fase mística y antes de ser fusilado confesó y comulgó. Misterios de la vida. -¿Nos puede contar alguna anécdota más para que entendamos mejor su personalidad? Cuando era joven y militó en el republicanismo lerrouxista, se dedicaba a disolver en las fiestas -a base de golpes de cinturón- a los catalanistas que bailaban sardas. Por aquel tiempo sólo los catalanistas de derechas bailaban sardanas. También, tras un ataque de celos obligó a su mujer, sobre la cama que había ocupado Companys, a jurarle eterna fidelidad. El historiador Ucelay-Da Cal, a este episodio le llamó la Misa negra de Companys. -¿Y cómo lo veían los catalanistas? Los más radicales desconfiaban de él. Pensaban que no era plenamente catalanista. Por eso él tenía que esforzarse en demostrar que era más catalanista y radical que nadie. Era tremendamente desconfiado y acabó peleado con muchísimos catalanistas. Los hombres más fuertes del catalanismo siempre le tuvieron por un oportunista y para ellos -según sus memorias- era inimaginable que este hombre pudiera suceder a Macià.