Episodios de Restaurados
1.029 episodios · del más reciente al más antiguo
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Enséñame tu camino
No se trata solamente de saber hacia dónde ir, sino de aprender a caminar bajo la dirección de Dios. (Salmo 25:4-5)
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¿A quién estás tratando de agradar?
No permitas que la necesidad de aprobación te aleje de la voluntad de Dios. (Gálatas 1:10)
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Fieles en lo pequeño
La fidelidad se demuestra en nuestra forma de administrar lo que Dios nos ha dado. (Lucas 16:10-12)
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Antes de reaccionar, escucha
Seamos rápidos para escuchar y lentos para hablar y para enojarnos. (Santiago 1:19-21)
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No te desanimes
No te desanimes cuando las cosas no salen bien, aprende a mirar más allá de lo que ves hoy. (2 Corintios 4:16-18)
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Mal transformado en bien
Lo malo que nos sucede puede ser transformado en bien. (Génesis 50:15-21)
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Descansa tu alma
Deja de intentar controlarlo todo y aprende a descansar en Dios. (Salmo 131:1-3)
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Sigue demostrando amor
No dejes pasar las oportunidades que tienes para demostrar el amor de Dios a quienes más lo necesitan. (Hebreos 13:1–3)
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Que tus planes nos desplacen los de Dios
No te enfoques tanto en tus planes como para desplazar aquellos planes que Dios tiene contigo (Hageo 1:2–6)
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Dedicados por completo
Dedícate por completo a estudiar, practicar y compartir la Palabra de Dios. (Esdras 7:8–10)
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Adoración interrumpida
Para Dios tus relaciones hacen parte de tu adoración. (Mateo 5:23–24)
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Una palabra puede cambiar tu día
Las palabras de aliento de Dios nos libran del agobio de nuestras preocupaciones. (Proverbios 12:25)
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Levántate y vuelve a intentarlo
Cuando las cosas no salen como esperabas, levántate y vuelve a intentarlo. (Lucas 22:31-34)
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Prioriza la voluntad de Dios
Cuando las cosas no salen como esperabas, prioriza la voluntad de Dios. (Mateo 26:36-39)
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Atrévete a tener esperanza
Cuando las cosas no salen como esperabas, atrévete a tener esperanza. (Lamentaciones 3:19-26)
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Que tu agotamiento no hable por ti
Cuando las cosas no salen como esperabas no permitas que tu agotamiento hable por ti. (1 Reyes 19:1-18)
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Recuerda las promesas de Dios
Cuando las cosas no salen como esperabas, no olvides la promesa de Dios. (Salmos 18:30)
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Aférrate al fiel amor de Dios
Cuando las cosas no salen como esperabas, aférrate al fiel amor de Dios. (Génesis 39:21)
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Confía contra toda esperanza
Cuando las cosas no salen como esperabas, confía contra toda esperanza. (Romanos 4:18-21)
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¿Hasta cuándo?
Que tus “hasta cuándo” se transformen en cánticos de gratitud a Dios (Salmos 13:1-6)
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Obediencia a medias
Dios espera de nosotros una obediencia total y no a medias. (1 Samuel 15:19–24)
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¿Qué estás interpretando?
La realidad que tienes delante no es más grande que el Dios que va contigo (Números 13:30–33)
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Cuando el cansancio habla
No permitas que el agotamiento decida por ti. (Nehemías 4:10–14)
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No olvides las cosas que has visto
Lo que Dios ha hecho en tu vida necesita ser recordado (Deuteronomio 4:9)
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No te acostumbres a estar mal
No te acostumbres a estar mal, date cuenta de aquello que pueda estar debilitándote. (Oseas 7:8–10)
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Temor que protege
El temor de Dios es una forma de cuidar nuestra vida (Proverbios 14:27)
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Él nos comprende
Jesús es el único que nos puede comprender, pues el enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos.
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Haciendo el bien vencemos el mal
No respondamos mal por mal esforcémonos por vencer el mal haciendo el bien, seamos íntegros y busquemos estar en paz con todos.
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Si el día termina la ansiedad también
No debemos permitir que cuando el día acabe nuestra ansiedad continúe, así como el día llega a su fin la ansiedad también lo debe hacer, pues cada día trae su propio afán.
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Dios te sostiene
Cuando confías en Dios le quitas el poder a tus circunstancias, pues confías en que es Él quien te sostiene. (Salmos 3:1-5)
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Honra a Dios
No pierdas las oportunidades que tienes para honrar a Dios, ayuda a quien pueda necesitarlo hoy. (Proverbios 14:31)
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¿Reconoces la voz de Dios?
El problema no es que Dios no hable, el problema es que no reconocemos su voz. (1 Samuel 3:7)
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Adoración equivocada
Dios no separa nuestra adoración de la manera en que vivimos (Amós 5:21–24)
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Acuérdate de los primeros tiempos
Acuérdate de los momentos donde has perseverado con paciencia y has superado tus problemas. (Hebreos 10:32)
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Controla tu carácter
No dejes que el enojo domine tu espíritu. (Eclesiastés 7:9)
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Démonos cuenta
Antes de cambiar lo que sucede a nuestro alrededor, Dios muchas veces quiere mostrarnos lo que está sucediendo dentro de nosotros. (Salmos 73:21-24)
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Entrégale tus afanes a Dios
No cargues tus afanes, entrégaselos mejor a Dios. (Salmos 55:22)
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Aprender a esperar
Esperar en Dios no significa que Él esté haciendo nada; significa confiar en que Él sabe cuándo y cómo actuar. (Lamentaciones 3:25-26)
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El tiempo vuela
Cuando recordamos que nuestros días son limitados, aprendemos a valorar lo que verdaderamente importa. (Salmos 39:4-7 NVI)
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Cosas que no conocemos
No dejes de clamar para que conozcas cosas grandes y ocultas que tú no conoces. (Jeremías 33:3)
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Cuando ya no necesitas a Dios
El mayor peligro espiritual no siempre es alejarse de Dios, sino llegar a sentir que ya no lo necesitamos. (Apocalipsis 3:14-22)
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Poca fuerza, gran fidelidad
Dios no mide nuestra fidelidad por la cantidad de fuerza que tenemos, sino por nuestra disposición a permanecer fieles a Él. (Apocalipsis 3:7-13)
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Cuando pareces estar vivo
La apariencia de una vida espiritual no puede sustituir una relación viva con Jesús. (Apocalipsis 3:1-6)
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Lo que estás tolerando
Lo que permitimos repetidamente en nuestra vida puede terminar ocupando un lugar que solamente le corresponde a Dios. (Apocalipsis 2:18-29)
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Firmes en medio de la presión
El mayor peligro para nuestra fe algunas veces es la influencia silenciosa de aquello que nos rodea. (Apocalipsis 2:12-17)
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Fiel cuando cuesta
La verdadera fidelidad a Dios se revela cuando seguirlo deja de ser fácil. (Apocalipsis 2:8-11)
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Cuando hacer mucho no es suficiente
Es posible hacer muchas cosas para Dios, pero dejar que nuestro amor por Él se enfríe. (Apocalipsis 2:2-5)
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Conocer a Dios cada día
Que cada día nuestro conocimiento de Dios se mayor. (Oseas 6:3-6)
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Una vida que bendice
Cuando decidimos ser una fuente de bendición para otros, Dios también obra en nuestra propia vida. (Proverbios 11:25)
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Una luz que no puede esconderse
Dios no nos llamó solamente a recibir Su luz, sino a vivir de tal manera que otros puedan verla. (Mateo 5:14-16)