SI TU LEY NO HUBIERA SIDO MI DELEITE, ENTONCES HABRÍA PERECIDO EN MI AFLICCIÓN
Sobre este episodio
SI TU LEY NO HUBIERA SIDO MI DELEITE, ENTONCES HABRÍA PERECIDO EN MI AFLICCIÓN Salmos 119:92 LBLA Si tu ley no hubiera sido mi deleite, entonces habría perecido en mi aflicción. Esta escritura nos muestra: 1. El alivio de la Palabra. 2. El efecto terapéutico de la Palabra. 3. El efecto esperanzador de la Palabra. Es la gran medicina contra la aflicción (depresión).