CUANDO DIJISTE: BUSCAD MI ROSTRO, MI CORAZÓN TE RESPONDIÓ: TU ROSTRO, SEÑOR, BUSCARÉ
Sobre este episodio
CUANDO DIJISTE: BUSCAD MI ROSTRO, MI CORAZÓN TE RESPONDIÓ: TU ROSTRO, SEÑOR, BUSCARÉ Salmos 27:8 LBLA Cuando dijiste: Buscad mi rostro, mi corazón te respondió: Tu rostro, SEÑOR, buscaré. Es la invitación que Dios hace a cada uno de nosotros: “Buscad mi rostro”. Y es la respuesta que cada uno debe tener: “Mi corazón te respondió: Tú rostro, Señor, buscaré”. Esta es la sociedad perfecta: ¡Dios y tú; tú y Dios!