EL DÍA QUE CLAMÉ ME RESPONDISTE; FORTALECISTE EL VIGOR DE MI ALMA
Sobre este episodio
EL DÍA QUE CLAMÉ ME RESPONDISTE; FORTALECISTE EL VIGOR DE MI ALMA Salmos 138:3 RV2020 “El día que clamé, me respondiste; fortaleciste el vigor de mi alma.” “El día que clamé”, he qârâ’: abordar a una persona encontrada); llamar a (es decir, dirigirse propiamente por su nombre, pero usada en una amplia variedad de aplicaciones): - revelarse [a sí mismo], llamar, clamar (a), invitar. “Me respondiste”, he ‛ânâh: mirar, es decir, prestar atención; por implicación, para responder; por extensión, comenzar a hablar; (dar) testimonio. “Fortaleciste el vigor de mi alma”, he ‛ôz: fuerza en diversas aplicaciones, fuerza, seguridad: - audacia, poderío, vigor.