Humildes y no ansiosos | Poniendo nuestros afectos en Dios
Sobre este episodio
Estamos acostumbrados a ser gobernados por nuestras emociones. Los afectos nos guían y nos dirijen pero luego nos damos cuenta que cambian fácilmente. Dios tiene un lugar para nuestras emociones y sin tan solo las llevamos al lugar correcto, podremos encontrar verdadera paz y plenitud. ¡Llevemos nuestros afectos a Dios!