NO PERMITAS QUE MAÑANA TE ROBE EL PRESENTE.
Sobre este episodio
Jesús dijo: No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propia preocupación. Basta a cada día su propio mal. ¿Cuántas veces nuestro cuerpo está aquí, pero nuestra mente está viviendo en un mañana que todavía no ha llegado?