Cada uno, desde su lugar por Paul Grimm
Sobre este episodio
Durante la batalla de Verdún en la Primera Guerra Mundial, un sargento alemán realizaba un control de las trincheras. En eso, le llamó la atención un soldado raso que estaba temblando, y lo espetó duramente por ese motivo. El pobre hombre, aterido por el frío y los largos días de inmovilidad en aquel sitio, se puso firme para responder a su superior: “ Estoy temblando, señor, pero estoy en mi puesto”.