El servicio humilde es fuente de alegría
Sobre este episodio
En un mundo donde el egoísmo y la soberbia reinan, aprendamos de Jesús, quien lavó los pies de sus discípulos. El servicio humilde es fuente de alegría, mientras que el orgullo nos vuelve tristes e insatisfechos. No tengamos miedo al amor. Aprendamos a lavarnos los pies los unos a los otros.