Queridos Hijos, Oren Y Sean Conscientes De Que Ustedes Sin Dios, Son Polvo
Sobre este episodio
En esta reflexión, la Virgen nos habla con amor de Madre y nos conduce al corazón del Evangelio. Nos recuerda que sin Dios somos polvo, y que solo volviendo a Él, en la oración y en la confianza, nuestra vida encuentra sentido. Pero al mismo tiempo nos revela una verdad aún más hermosa: somos preciosos para Jesús y profundamente amados por Él.