Portada de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Lc 10, 17-24: Someten

· 4 min

Nadie ha valorado este episodio todavía Tu nota:

Sobre este episodio

1) Tiempo: ¿Será que como cristianos transmitimos sin querer que Dios está lejos? ¿Le hemos dicho a la gente que Dios no está en ellos sino encerrado en nuestros templos? Hasta incluso pienso que capaz que nos hicimos dueños de la franquicia y le comunicamos a la gente que tiene que venir acá porque Dios solo está acá y en el grupo tal o cual y, si no perteneces al grupo tal o cual, no podés ser creyente comprometido. Pero en el Evangelio vemos a Dios que dejó todo por amor y que nació en un pesebre y se humilla como un fugitivo para buscar al hombre. Dios no está lejos, en un trono distante o en alguna parte; tampoco nos pide que recorramos el mundo y lo busquemos a otra parte ni tampoco nos pide que seamos geniales para estar cerca de Él. Dios nos busca a nosotros sin pausa. Nosotros somos las manos y los pies de esa búsqueda de Dios en el otro y hacia el otro. 2) Nombres: Si queremos experimentar algo milagroso nosotros no podemos estar haciendo lo mismo de siempre. El hombre que era inválido se levantó y se fue con su camilla, algo que no hacía hace más de 38 años. Pero, ¿por qué esperamos resultados diferentes haciendo lo mismo de siempre? Si seguís comiendo igual te va a agarrar un infarto, si seguís tratando así a tus hijos te van a mandar a un geriátrico, si seguís con ese mismo trabajo te van a internar. No podemos repetir lo mismo y esperar resultados diferentes. Quizás tengas que hacer cosas que no hiciste hace mucho tiempo. Si querés cambiar de verdad tienes que cambiar la ecuación de tu vida, sumando o restando algo. El equilibrio prolongado nos duerme los sentidos, nos duerme la mente, nos atrofia nuestros músculos. Nuestro mundo se va haciendo cada vez más pequeñito hasta que se reduce a nuestro metro cuadrado. Las rutinas, cuando se repiten eventualmente, se hacen contraproductivas. Si ejercitas los músculos de la misma manera todo el tiempo los músculos se adaptan y dejan de crecer y disminuyen el beneficio neto, por eso hay que desorientar los músculos. Lo mismo va en términos espirituales: formar músculos lleva mucho tiempo, atrofiar músculos son días en cama. En lo espiritual, igual, trabajar por vos lleva tiempo y para dejarte estar para morir solo se necesita una cama… 3) Ven: Algo que voy aprendiendo es que la mente es lo que te hablas. Nunca te digas cosas que no querés que pasen y, por otro lado, nunca te vayas a lo negativo. Eres lo que te hablas y, por eso, aprende a decirte “Tengo que estar bien”, porque eso te ayudará a ver a tu alrededor una vida distinta. Recordá que no eres culpable de todo lo que te pasa, pero sí responsable de tus respuestas. Así que aprende a ver la vida como la vida se te presenta y con Jesús en tu interior. Algo bueno está por venir.

Últimos episodios de Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

  1. Mt 25, 31-46: Vengan, benditos de mi Padre

    2 de noviembre de 2026 · 5 min

  2. Mateo 5, 1-12: La santidad

    1 de noviembre de 2026 · 3 min

  3. Lucas 14, 1. 7-11: Primeros puestos

    31 de octubre de 2026 · 3 min

  4. Lucas 14, 1-6: Entró a comer

    30 de octubre de 2026 · 4 min

  5. Lucas 13, 31-35: Herodes quiere matarte

    29 de octubre de 2026 · 5 min