La tierra prometida, es la bendición de Dios
Sobre este episodio
La tierra prometida a la que entramos , no es como la tierra de Egipto donde teníamos que trabajar con nuestras fuerzas… La tierra nueva no hay que regarla para que dé fruto, porque ella recibe las lluvias del cielo y Dios nos da abundante cosechas. Pastora Ana María Muelle.