Purim #7 — Yosef, Yehudá y Binyamín: el tikún del daat
Sobre este episodio
Esta clase cierra la serie mostrando que la Meguilá es el tikún de la venta de Yosef. Frente a Amalek, que invierte el bien y el mal, el camino es la emuná : naasé venishmá , hacer antes de entender. Desde ahí el Rav recorre los paralelos textuales entre Bereshit y la Meguilá. Puntos principales: Amalek invierte el daat : mientras existe, lo bueno parece malo; solo la fidelidad a la Torá lo vence. Las manos de Moshé: alzadas por encima de la cabeza, son emuná : hacer antes de entender. Pará adumá tras Purim: la mitzvá que no se entiende purifica de la impureza que nace del etz hadáat . Ester paso a paso: primero callar su identidad, luego revelarla; ambos pasos son fidelidad al etz hajaim . Yosef en el pozo: todo es plan de Hashem; por eso ve las serpientes que no lo tocan y la caravana perfumada. Yehudá toma responsabilidad: reconoce el error y se ofrece esclavo con tal de devolver a Binyamín a su padre. Palabras espejo: "cómo subiré a mi padre" de Yehudá y "cómo podré ver el mal de mi pueblo" de Ester. La venta y el banquete: los hermanos se sientan a comer tras vender a Yosef; el rey y Amán se sientan a beber. Las ropas rasgadas: Yaakov y Mordejai rasgan sus vestiduras con las mismas palabras del pasuk. El anillo del rey: pasa de Amán a Mordejai como el del Faraón pasa a Yosef. Dos ministros y un rey sin sueño: Bigtán y Téresh reflejan a los sarisim del Faraón, y la salvación llega por ahí. Cinco vestidos: los que Yosef da a Binyamín anuncian las cinco prendas reales de Mordejai. Binyamín, el centro: en su porción está el kodesh hakodashim; él une a Yosef con Yehudá, y ese es el tikún de Mordejai.