La recompensa de ser fiel
Sobre este episodio
Ser fiel no siempre es fácil. A veces parece que nadie ve tu esfuerzo, tus lágrimas o tu constancia. Pero Dios sí lo ve. Cada vez que eliges permanecer firme, obedecer y confiar, estás sembrando semillas eternas. La fidelidad puede pasar desapercibida ante los hombres, pero jamás delante de Dios. Su recompensa llega en el tiempo perfecto y siempre supera lo que imaginamos. “Y el Señor dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.” Mateo 25:21