Lunes 28-Sep-26 | Cuando Tener Hambre es Bueno — Mateo 4:1–4
Sobre este episodio
Normalmente hacemos todo lo posible por evitar el hambre. Pero hay momentos en nuestra vida espiritual en los que tener hambre puede ser algo bueno. En Mateo 4:1–4 encontramos a Jesús en el desierto. Después de ayunar durante cuarenta días y cuarenta noches, sintió hambre. Es precisamente en ese momento cuando el tentador le propone convertir las piedras en pan. Jesús responde recordando una verdad fundamental: “La gente no vive solo de pan, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios”. El ayuno nos ayuda a recordar precisamente eso. Cuando voluntariamente dejamos a un lado algo que nuestro cuerpo desea, hacemos espacio para reconocer cuánto necesitamos a Dios. Cada sensación de hambre puede convertirse en un recordatorio: hay una necesidad dentro de mí que ninguna comida, posesión, entretenimiento o comodidad puede satisfacer. Ayunar no es intentar impresionar a Dios ni demostrar cuánto podemos soportar. Es reconocer nuestra dependencia de Él. Durante esta semana no hablaremos solamente de dejar de comer. Hablaremos de hacer espacio, disminuir las distracciones y aprender a decir con nuestra vida: “Dios, te necesito más de lo que necesito aquello a lo que estoy renunciando”. 🎧 Escucha. Reflexiona. Y pregúntate: ¿Qué necesidad o deseo podría convertir esta semana en un recordatorio para buscar más profundamente a Dios? 📖 Mateo 4:1–4 🎙️ Devocionales | First Hurst en Español 📍 Hurst, Texas Cuando Tener Hambre es Bueno El ayuno transforma el hambre física en un recordatorio de nuestra necesidad más profunda: Dios.