Introspección.
Sobre este episodio
Hay personas a las que un día tienes que pedirles que se vayan. Decirles que ya fue suficiente. Que dejen de lamentarse, de regresar a los mismos lugares, de buscar respuestas entre los restos de algo que ya murió. A veces hay que hablarles con crueldad. Recordarles que nadie vendrá a rescatarlas, que el tiempo no siente lástima y que quedarse inmóviles también es una forma lenta de desaparecer. Este episodio es una despedida. Una conversación incómoda con alguien que lleva demasiado tiempo cargando su propia ruina. El problema es que, al final, descubres que nunca hubo nadie más enfrente. Eras tú.