Vasco, atleta y bombero. El dueño de la chilena
Sobre este episodio
Aplausos para quien lo logra, ridículo para quien falla y cae al suelo como una bolsa despreciada de harina. La chilena es tan espectacular que merece calidad para ejecutarla. Eso lo sabía el acróbata que también jugaba al fútbol y que justificó el bautizo.